sábado, 19 de mayo de 2012

Materia. Masa y Peso

No puede darse una definición de materia mediante conceptos corrientes y, análogamente a las categorias de espacio y tiempo de las que tenemos ideas por sus cualidades, es más sencillo describir la materia por las propiedades que son comunes a todos los cuerpos materiales. Todo lo que es percibido por nuestros sentidos es de origen material. Caracteres esenciales de la materia son la extensión y la inercia. La idea de extensión, natural en los sólidos y líquidos, desaparece, en realidad se transforma, en los gases y, por ello, es mejor hablar de la inercia, cualidad por la que los cuerpos materiales ofrecen resistencia a modificar su estado de reposo o movimiento. Del esfuerzo necesario para vencer la inercia adquirimos la idea de masa, definida por la expresión  m=f/a según la cual, la masa, m, de un cuerpo es igual a la relación constante entre la fuerza, f, aplicada al mismo y la aceleración, a, del movimiento uniformemente acelerado que se produce. Como la masa responde a una realidad objetiva definida matemáticamente, no podemos representárnosla por una imagen cerebral precisa y es la materia de una clase determinada (hierro, madera, piedra, agua, etc.), lo que tenemos delante del espíritu cuando evocamos la imagen de masa. La cantidad de materia de un cuerpo viene medida por su masa. La transformación de materia en energía hace que esta expresión no sea absolutamente exacta. Cuando se calienta 1 gramo de hierro de 0º a 100 ºC la cantidad de materia permanece absolutamente invariable, pero la masa teóricamente aumenta aunque sólo sea en la cantidad inapreciable de 0,51 x 1/10000000000000 gr (cinco diezbillonésima de gramo).
Los cuerpos que nos rodean se encuentran dentro del campo de atracción de la Tierra que ejerce sobre ellos una fuerza que es su peso. Puesto que la aceleración de la gravedad en cualquier punto de la superficie de la Tierra es prácticamente constante, también lo es el peso de un cuerpo que se expresa por el mismo número que representa su masa; esto es, a la unidad de masa (1 gramo masa) le corresponde la unidad de peso (1 gramo peso). Esto hace que en la Tierra los términos masa y peso se utilicen indistintamente al referirse a un cuerpo determinado, por lo que frecuentemente, se confunden.
La distinción entre masa y peso queda aclarada si pensamos que la masa de un cuerpo cualquiera es invariable lo mismo si lo tenemos sobre la Tierra que si lo imaginamos sobre la Luna o en un punto del espacio interstelar, mientras que su peso, prácticamente el mismo en cualquier sitio de la superficie terrestre, sería excasamente una sexta parte en la Luna y nulo en el espacio interestelar. 
No obstante, su resistencia a cambiar su estado de movimiento sería la misma en cualquier lugar del espacio.

Esto se aprecia en nuestros Políticos sosiocomunistas; aunque todos tenemos la misma masa, el peso es mucho, muchísimo mayor, el de los políticos. Además los políticos (que pesan muchísimo) tratan de igualar por lo bajo a la masa, de manera que un licenciado cobre lo mismo que un peón y para ello se valen de los impuestos y en decir que todos somos iguales (menos ellos, por supuesto, y especialmente si son sosiocomunista o similares como UPyD, saludos Sr Martín de la Herran) 

Os dejo con unas habaneras

sábado, 12 de mayo de 2012

Conjuntivitis gonocócica. Las purgaciones


La conjuntivitis gonocócica exógena es esencialmente una infección venérea. Para los viejos autores la asociación de "oftalmo-blenorrea" con la gonorrea era bien reconocida y se suponía que una supresión súbita de la uretritis conducía a la salida "del demonio" por el ojo; la supresión se consegía mediante el baño de los genitales con agua fría, vendaje compresivo o exposición al frío y se buscaba el reposo con purgantes, sangrías y la aplicación de vitriolo. Es una infección por contacto desde secreciones uretrales como demostró experimentalmente Piringer (1841) sobre los ojos de personas ciegas (que posteriormente remuneró); también demostró que la secreción perdía sus propiedades pozoñosas si se diluían 100 veces en agua o se secaba durante 60 horas. Con la llegada de la bacteriología, Neisser en 1879 descubrió la presencia del gonococo en el pus uretral y conjuntival; Habb (1881), Sattler (1881) e Hirschberg (1881) confirmaron estos hallazgos; Bumm (1884) demostró la presencia de estos micro-organismos en las células epiteliales y Krause (1882) y Bumm (1886) obtuvieron resultados positivos mediante la inoculación experimental de cultivos puros sobre la conjuntiva y la uretra, y de la gonotoxina por Morax y Elmassian (1899); todos ellos establecieron las bases científicas de la etiología de esta enfermedad.
La conjuntiva generalmente se afecta autógenamente al frotar los ojos con los dedos, toallas o paños contaminados con secreción uretral, por este motivo la enfermedad se produce con mayor frecuencia en varones y primero en el ojo derecho. 
En ocasiones la infección proviene de otra persona, En los días menos refinados donde la orina se utilizaba como colirio, ésta formaba un modo de transmisión de la infección del propio paciente o de la orina de otros (Astruc, 1736; Armaignac, 1880; Hart ME, 1907). Se han publicado otras maneras de infección como la de un soldado al que orinaron en la cara (Seggel, 1884); ropa interior sucia, etc.
Del libro  Enfermedades conjuntiva y corneales asociadas. Amazon

Os dejo con una milonga flamenca