domingo, 18 de noviembre de 2012

Percepción del movimiento y la política

Estos días he estado interesado con el movimiento pero no con su física sino con su percepción. ¿serán capaces nuestro políticos, democráticamente elegidos, de apreciarlo? o, por el contrario, ¿somos nosotros los incapaces de apreciar el movimiento de los políticos?.
Cuando pregunto o leo las noticias relacionadas con la política actual compruebo que muchas personas los consideran como una plaga devastadora y la corriente de opinión se dirige a disminuir su número, incluso a suprimirlos.
En una reunión en la que pegué la hebra se les llegó a comparar con una plaga de langostas. Tuve que mostrar mi desacuerdo en este punto porque los cigarrones, saltamontes o langostas son capaces de apreciar el movimiento.
El satamonte o cigarrón tiene dos tipos de ojos, como vemos en el esquemilla, primero tienen unos grandes ojos compuestos situados lateramente en la cabeza y, segundo, poseen tres ojos simples u ocellos situados dos lateralmente y uno frontalmente.
Ahora bien, su sistema nervioso es bastante simple y su cerebro se reduce a un mero ganglio de situación supraesofágica; es decir, que su cerebro se relaciona, por proximidad, con las tragaeras y en esto sí son muy parecidos a nuestros políticos.

E En unos ingeniosos experimentos de estimulación y recogida de respuestas electrofisiológicas (ERG), ET Bortt y WT Catton pudieron comprobar que los cigarrones son capaces de apreciar el movimiento.
El gánglio cerebral de estos insectos responden a estímulos visuales móviles presentados tanto a sus ojos compuestos como a los simples pero, eso sí, cuando la velocidad angular excedía los 0,33º por ello si el movimiento es lento los cigarrones, como nuestros políticos, son incapaces de apreciarlo.
Además presentan otra similitud y es que la "fatiga" aparece muy pronto, lo que explica que aunque aprecien el movimiento social, se cansen muy pronto y dejen de actuar conforme a las exigencias que ese movimiento indica.
Aunque la comparación de nuestros políticos con una plaga de langostas que se han tragado todas nuestras riquezas parece acertada creo que se es injusto con estos insectos. Si estoy de acuerdo con un exhaustivo control fitosanitario.

Os dejo con la Virgen del Rosario del barrio de los Humeros. Sevilla

   

2 comentarios:

  1. Insuperable maestro.

    Eres genial, tío. Dices tanto y tan brevemente que hace delicioso leerte.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. Muchísimas gracias Eleonora, estoy sonrojado por sus inmerecidos elogios cuando, en verdad, Vd es la Maestra como se puede comprobar en su estudios sobre Dadd.

    ResponderEliminar