martes, 28 de mayo de 2013

Oncocercosis. Ceguera de los rios. Enfermedad de Robles. River blindness. Roble´s Disease

En el libro sobre Enfermedades de la conjuntiva y corneales asociadas, editada en Amazon podemos leer lo siguiente:
La relación de la ceguera con la oncocercosis se estableció en tiempos no muy lejanos, y se encuentra perfectamente descrito el drama de la "ceguera de los ríos". Rodolfo Robles (1878-1939) fue el primero en reconocerla en los nativos de Guatemala, en 1915, al describir "una nueva enfermedad" conocida previamente como "erisipela de la costa" (1917); dos años más tarde sugirió que los chinchorros (rojo y negro) del género Simulium eran los vectores (1919) y en América Central  aún se sigue conociendo como  enfermedad de Robles. Sus investigaciones fueron confirmadas por Calderón (1917) y por Luna (1918-19) pero no tuvieron crédito. De acuerdo a Strong R et al (1934), Theze pudo describir dos casos en la Guayana francesa en 1916. El desarrollo del parásito  en el  Simulium damnosum  fue descrito  por Blacklock (1926).  El  primer estudio histológico  lo  realizó  Ochoterena en 1930. En Méjico, JL Torroella  (1931) encontró las microfilarias en el ojo mientras que Hissette (1932) realizó investigaciones similares en África.
¿Se trataba de una nueva enfermedad o fue transportada por los esclavos negros a través de Jamaica y la Moskitia?. Recordemos que los ingleses se dedicaban a la trata de esclavos y a la piratería a través de Jamaica y que los que escaparon transformaron la raza en la Moskitia haciendo desaparecer a los índios misquitos (actual Belice y parte de Nicaragua y Honduras) que es lo que afirmo.
 D. Federico Pola de Torroella, ingeniero y cartógrafo, le comunicó personalmente al Dr Clark WB (1947) que mientras cartografiaba un cafetal en Méjico para un cliente de Oaxaca, leyó en el título de propiedad una anotación del siglo XV. Por ese tiempo trabajaban esclavos negro e indios, que se encontraban afectados con una extraña enfermedad caracterizada por la presencia de nódulos en la cabeza y cadera, la principal complicación fue la ceguera. La enfermedad fue tan importante que España envió médicos para estudiarla. Pero esta historia no pudo confirmarse (por entonces, que yo sepa) porque aunque el Sr Torroella le pidió a un familiar que estudiara las registros y éste los encontrara, la situación en España no permitió realizar una copia fotografica y enviarla a USA. Harwicke (1928) trazó la oncocercosis sobre Sierra Madre y sugirió que ésta fue la ruta de entrada a Méjico desde Guatemala
Finalmente el problema se solucionó con una expedición a Guatemala y Méjico por parte del departamento de Medicina Tropical de la Universidad de Harvard en 1930 y 1931 y por otra expedición al antiguo Congo belga en 1932 donde se consiguió demostrar la presencia de un número inmenso de microfilarias en la conjuntiva, córnea, cuerpo ciliar, iris y coroides, y a veces en el acuoso y en el vítreo de los afectados (Strong et al, 1934). La presencia del gusano adulto en el ojo es excepcional (Wilson, 1933). Desde entonces nuestro conocimiento se ha ampliado.
Del 40 al 100% de la población nativa de las áreas endémicas se encontraban infestadas por el gusano y muchísimos adultos estaban ciegos; en algunos poblados lo más preciado era un niño que pudiera ayudar a los miembros mayores de las familias hasta que finalmente también quedara ciego. En realidad, se estimaba que en algunas provincias de Nigeria y del Congo, el 30% de la población estaba  ciega  por  esta  causa. Tanto en América como en África todo lo anterior se aplica particularmente a las poblaciones situadas a una altura comprendida entre 2,000 y 3,000 metros (habitat del simulium) donde la vida se volvía casi imposible; los nativos a veces se veían forzados a abandonar sus viviendas debido a la presencia de garrapatas que son los huéspedes intermediarios de los gusanos. Además de la población nativa, los residentes extranjeros también pueden ser victimas de la enfermedad.

The relationship with onchocerciasis blindness was established in the not too distant, and is well established the drama of "river blindness". Rodolfo Robles (1878-1939) was the first to recognize it in the natives of Guatemala, in 1915, describing a "new disease" previously known as "erysipelas of the coast" (1917);
two years later suggested that the hammocks (red and black) were Simulium vectors (1919) and Central America still is still known as Robles disease. His investigations were confirmed by Calderón (1917) and Moon (1918-1919) but did not receive credit. According to Strong R et al (1934), Theze could describe two cases in French Guiana in 1916. Parasite development in the Simulium damnosum was described by Blacklock (1926). The first study was made by histological Ochoterena in 1930. In Mexico, JL Torroella (1931) found microfilariae in the eye while Hissette (1932) conducted similar research in Africa.
It was a new disease or was carried by slaves through Jamaica and Moskitia?. Recall that the British were engaged in the slave trade and piracy through Jamaica and those who escaped became Moskitia race in wiping out the Miskito indians (now Belize) that's what I think.
D. Federico Pola Torroella, engineer and cartographer, personally communicated to Dr. Clark WB (1947) that while cartografiaba a coffee plantation in Mexico for a client of Oaxaca, read the annotation title XV century. that working time black slaves and Indians, who were affected with a rare disease characterized by the nodules in the head and hip, the main complication was blindness. The disease was so important that
Spain sent doctors to study. But this story could not be confirmed (at that time, to my knowledge) because although Mr Torroella asked a relative to study the records and he found them, the situation in Spain is not allowed a Cut copy and send it to USA. Harwicke (1928) drew on Sierra Madre onchocerciasis and suggested that this was the route entering Mexico from Guatemala
Finally the problem was solved with an expedition to Guatemala and Mexico by the Department of Tropical Medicine, Harvard University in 1930 and 1931 and by another expedition to the former Belgian Congo in 1932 where he was able to show the presence of a huge number of microfilariae in the conjunctiva, cornea, ciliary body, iris and choroid, and sometimes in the aqueous and vitreous of the affected (Strong et al, 1934). The presence of the adult worm in the eye is outstanding (Wilson, 1933). Since then our knowledge has expanded.
From 40 to 100% of the native population of the endemic areas were infested with the worm and many adults were blind, in some villages the most precious was a kid that could help older members of families until he finally went blind also . Actually, it was estimated that in some provinces of Nigeria and Congo, 30% of the population was blind from this cause.
Both in America and in Africa all this applies particularly to populations at a height of between 2,000 and 3,000 meters (Simulium habitat) where life became almost impossible sometimes natives were forced to flee their homes due to the presence of ticks that are the intermediate hosts of the worms. Apart from the native population, foreign residents may also be victims of the disease.

Termino con un video tunero


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