jueves, 11 de diciembre de 2014

SENSIBILIDAD DÉRMICA A LA LUZ



La sensibilidad dérmica a la luz, la dermatopsia de Graber (1884), tiene una distribución amplia presentándose en miembros de casi todos los filos. Mientras que por lo general es difusa, puede encontrarse bien desarrollada en aquellas situaciones de gran utilidad biológica, a menudo en la parte delantera del animal o en la región del espiráculo del abdomen de las larvas de los escarabajos de agua, Acilus y Dysticus. Esta sensibilidad está particularmente marcada y extendida entre los equinodermos; se presenta en algunos moluscos, platelmintos y anélidos, así como en algunos insectos, ciclostomas (myxine glutinosa), en los ojos atróficos de peces de cavernas y en el pez gato. Desde luego la respuesta de la sensibilidad dérmica es de tipo fotokinético que puede ser positiva o negativa. El mejillón Anodonta, que es ciego, reacciona a las sombras que pasan sobre él; el escarabajo cavernícola que también es ciego, anophtalmus responde a la luz de una candela, y después de cegar a muchos insectos como las cucarachas, se situarán en la oscuridad, una reacción que puede persistir después de decapitarlas como en la larva del gusano de la comida, mientras que otros son atraídos por la luz como las orugas.

Ahora unos tanguillos


miércoles, 26 de noviembre de 2014

LA PRIMITIVA MEDICINA HINDÚ

Mientras que se conoce poco de la Medicina en Mesopotamia y Egipto, menos aún se sabe de la primera medicina y oftalmológica de la cultura hindi del valle del Indo, además es oscuro cuánto proviene de ellos en las fuentes griegas. Como en la mayoría de las comunidades primitivas la superstición y el miedo mezclado con el saber popular produjo una primitiva tradición médica y mucho antes de la era cristiana sobresalió entre ellos Vedas (fuentes de conocimientos) que sistematizó la filosofía hindú en versos, y cuyo cuarto y último volumen se dedicó a la medicina y a la cura de enfermedades – el Parvedad el Vedas del alargamiento de la duración de la vida). Éste libro, de acuerdo con la tradición, deriva del creador y llegó a la tierra desde los dioses traído por Diamantar, el “Padre de la Medicina hindú”. Los primeros escritos de valor práctico llegado a nuestra manos son los manuscritos de Bolero (450 a.C.), una lista de fármacos y la tradición de su uso, el compendio médico de Charada y el tratado quirúrgico Suputar, la carta del hijo de un sabio real, un nativo de Cenares y el alumno favorito de Diamantar Los escritos de Suputar en forma de versos son exhaustivos, enseña que el fundamento de la cirugía es la anatomía y obliga a los alumnos a realizar disecciones; clasificó sistemáticamente las enfermedades oculares sobre una base topográfica y las enumeró en 76 variedades; practicó un amplio y sabio sistema terapéutico y su habilidad quirúrgica no es de menor calidad, incluyendo operaciones sobre los párpados, el ojo externo y la reclinación de la catarata. La amplitud de sus métodos terapéuticos y la elección de las técnicas quirúrgicas hablan de una ciencia práctica que no era en ningún sentido sobresaliente pero que evolucionó sobre un periodo prolongado de tiempo.
Los escritos de Suputar son los primeros que han sobrevivido de la ciencia anatómica ocular hindú y, en términos de anatomía macroscópica, tienen un nivel alto. Por ejemplo, dicen que el ojo se desarrolla del extremo cefálico del feto, que tiene dos dedos de anchura en su diámetro transverso, la amplitud del pulgar en el diámetro sagital y el tamaño de dos dedos y medio en su circunferencia. Tiene 5 círculos situados uno dentro del otro: pestañas, párpados, un círculo blanco (esclera), otro negro (corneal) y el círculo pupilar o visual. Existían 6 capas cada una de las cuales se divide y subdivide: dos en loa párpados, una capa de apoyo para el globo, una capa muscular (ciliar), una masa de jalea y grasa (medios refractivos) y la retina. Como en otras culturas de la antigüedad, la pupila (la “manzana del ojo” de la literatura hebrea) se consideraba como el asiento de la visión.
Estos dos libros, el Charada para la medicina y el Suputar para la cirugía, editados y re-editados, y ampliados con comentarios, se propagaron con la práctica del budismo; formaron la base de la medicina hindú durante siglos y existen muchos datos de que la media cultural y de vida era alto en esta civilización. Pero con la llegada de los portugueses en el siglo XVI, seguido de franceses e ingleses, se reprimió el desarrollo del sistema Parvedad y, aunque aún hoy día florecen algunas de sus tradiciones médicas, la anatomía y la práctica quirúrgica dio paso a las enseñanzas occidentales.

Os dejo con la mejor Doctora


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domingo, 31 de agosto de 2014

John Taylor ¿Oftalmólogo o empresario?

John Taylor (1703-72) fue una personaje curioso, mitad curandero y mitad cirujano; en gran medida un hombre especulativo y un financiero rapaz pero que, en alguna medida, contribuyó bastante al conocimiento del estrabismo con ideas originales como la existencia de una decusación de las fibras en el quiasma óptico. Viajaba con una gran comotiva por las cortes y ciudades europeas con gran pompa y misterio en dos carruajes de seis caballos con su lema pintado sobre los ojos Qui dat videre dat videre, acompañado de diez sirvientes con librea y en compañía de varios compañeros a su cuenta; además de precederse de mucha publicidad en la prensa. Su táctica favorita era operar y desaparecer antes de conocerse los resultados. En Leipzig operó los dos ojos de Bach (cataratas) que quedó ciego, abandonando con rapidez la ciudad. Taylos se dirigió a Berlín donde el emperador alemán emitió una orden de expulsión contra él. Su reputación descansaba en “poner derechos los ojo”. Indudablemente comprendía que el estrabismo es una alteración del equilibrio muscular y concebía la idea de que podía curarlo dividiendo un músculo o un nervio (un concepto que le era prioritario1) pero no sabemos con certeza como lo realizaba ya que consideraba la técnica como un secreto personal o si meramente recortaba la conjuntiva, ocluyendo el ojo bueno con lo que el ojo estrábico miraba hacia delante, y viajaba a la siguiente ciudad antes del amanecer (Antonelli, 1902; Coats, 1915; Berg, 1967). Ciertamente tenía una gran concepto de sí mismo y escribió varios libros, algunos de ellos conteniendo un gran sentido.
1Devera causa strabismi, Lisboa, 1739; Mechanismus oder nene Abhandl, v.d. Künstl Zusammensetz d. mensch. Auges. Frankfurt, 1750; A dissertation on the Art of Restoring the Healthful Position of the Eye, Milán, 1756.
Os dejo con unos martinetes

domingo, 29 de junio de 2014

Embriología Ocular. Algo de su Historia. Ocular Embryology. Something of its History

Acabo de leer este interesante título que describe muy bien el desarrollo embrionario del ojo y me permito publicar este pequeño trozo del capítulo de la Historia de la Embriología.
El término Embriología (έυ, en; βρύειυ, estar lleno de) fue admitida en el francés por la Academia en 1762; la palabra no apareció en inglés hasta el siglo XIX.

Aunque parece que se conocía el arte de manipular los huevos antes del 3,000 a.C, los antiguos egipcios a juzgar por el silencio de sus primeros escritos, parece que tuvieron poco interés sobre la Embriología; sin embargo, creían que el niño era el producto de los dos padres, el germen existía en la mujer y la semilla en el hombre, al que el dios sol, Aton, daba vida y le proporcionaba el alma al nacer. De los dos, el padre era el genéticamente importante y el autor de la generación, mientras que la madre sólo proveía el nido y la nutrición del feto. Esta doctrina se transmitió a la Grecia pre-clásica; así Apolo defendió a Oreste de la acusación de matricidio en el Euripides de Esquilo con la siguiente argumentación:

APOLO. También te lo diré, y entérate de que hablo justamente. La madre no es la engendradora del que se llama su hijo, sino la nodriza del germen recién sembrado. El que engendra es el hombre; ella, como una extranjera para un extranjero, salva el retoño, si la divinidad no lo malogra. Te voy a dar una prueba de este argumento: se puede ser padre sin una madre. Cerca tenemos un testimonio, la hija de Zeus Olímpico, que no ha sido alimentada en las tinieblas de un vientre, y, sin embargo, ninguna diosa podría dar a luz un vástago semejante.

Sin embargo, en la temprana Grecia, se hicieron algunos intentos para explicar el desarrollo. El embrión, de acuerdo al filósofo pitagórico, Empédocles de Agrigentum (500-430 a.C.) estaba compuesto de tierra, aire y agua animada por el calor innato de la sangre, mientras que el maestro jónico, Anaxágoras de Clazomenae (500-428 a.C.), sostuvo que era moldeado por el fuego, una hipótesis también propuesta por Hipócrates de Cos (460-375 a.C.) quien enseñó que las partes embrionarias se diferenciaban cuando se encontraban con el agua o el fuego, algunas partes se condensaban cuando desaparecía la humedad para convertirse en huesos y nervios. El embrión se nutría de la sangre materna que coagulaba para formar carne, el flujo menstrual cesaba como si se utilizase con esta finalidad; mientras que el aire era aportado a través del cordón umbilical. Y finalmente, cuando la demanda de alimento excedía a su aporte, el feto era expulsado del útero como el pollito del huevo.
I just read this interesting title that aptly describes the embryonic development of the eye and I would post this little piece chapter of the History of Embryology. 
The term Embryology (έυ in; βρύειυ, be filled) was admitted to the French Academy in 1762; the word did not appear in English until the nineteenth century. Although it seems that the art of manipulating the eggs before 3,000 BC was known, the ancient Egyptians judging by the silence of his early writings, seem to have had little interest in embryology; however, believed that the child was the product of the two parents, the germ existed in the woman and the seed in man, which the sun god, Aton, gave life and gave him the soul at birth. Of the two, the father was important genetically and author of generation, while the mother only provided the nest and fetal nutrition. This doctrine was transmitted to the pre-classical Greece; Apolo well defended from the charge of Oreste matricide in Aeschylus Euripides with the following argument:
APOLLO. We also tell you, and find out exactly what I mean. The mother is not the begetter of called his son, but the mother of the newly sown seed. He who begets is man; she, as a foreigner for a foreigner, save the shoot, if not divinity fails. I'll give a proof of this argument can be a father without a mother. Nearby we have a testimony, the daughter of Olympian Zeus, who has not been fed in the darkness of a womb, and yet, no goddess could give birth to such a stem.
However, in early Greece, some attempts have been made to explain the development. The embryo, according to the Pythagorean philosopher, Empedocles of Agrigentum (500-430 BC) was composed of earth, air and water animated by the innate heat of the blood, while the Ionian master of Clazomenae Anaxagoras (500-428 BC) said it was molded by fire, a hypothesis also proposed by Hippocrates of Cos (460-375 BC) who taught that embryonic parts were different when they were water or fire, some parts were condensed moisture to disappear when become bones and nerves. The embryo is nourished by the mother's blood to coagulate to form meat, menstrual flow ceased as if it was used for this purpose; while the air was fed through the umbilical cord. And finally, when demand exceeded their food supply, the fetus was expelled from the uterus as the chicken egg.

Esta sevillana es de las bíblicas

 

sábado, 22 de febrero de 2014

Algunas notas sobre la historia de la musculatura extraocular

La historia de la anatomía de la musculatura extraocular data de los tiempos clásicos, pero las primeras descripciones son vagas: así Galeno (130-200? d. C.), que reunió los conocimientos de la medicina alejandrina y la suplementó con sus propias disecciones sobre animales; describió en su De usu partium corporis humani los seis músculos, 4 para mover el ojo horizontal y verticalmente y dos para rotarlo, todo “ordenado por un dios bondadoso” con lo que el hombre podía dirigir sus ojos donde desease. No obstante, su descripción de los oblicuos, “uno en cada párpado extendiéndose desde arriba y abajo” fue muy poco precisa, y sus disecciones sobre animales le indujo a atribuir al hombre la presencia de un músculo retractor. En el capítulo 51 del Tetrabiblium de Aetius de Amida (502-575?), un compendio del arte de la curación, se da un análisis bastante preciso de los grupos musculares. Las enseñanzas galénicas se siguieron dogmáticamente durante trece siglos hasta las publicaciones de Andrea Vesalius en su De humani corporis fabrica (1543). Juan Valverde de Amusco, ayudante de Colombo en Pisa y español de nacimiento, realizó en su Historia de la composición del cuerpo humano (1556), 32 rectificaciones a la Fabrica de Vesalio, la mayoría de ellas en relación a la anatomía de los músculos extra-oculares. El pupilo y sucesor en Padua de Vesalio, Gabriello Fallopio (1561) realizó la primera descripción razonablemente certera y detallada. En el primer texto impreso sobre Oftalmología (Oϕθαλμοδουλεια, Das ist Augendienst, Dresden, 1583) Georg Bartisch dio una buena información sobre los rectos, mientras que Johann Gottfried Zinn (Descriptio anatomica oculi, Gottiengen, 1755), que siempre será un clásico, contribuyó con su descripción del origen de los músculos en el vértice de la órbita. No debo olvidar a Bartolomé Hidalgo de Agüero, del Hospital del Cardenal de Sevilla quien en 1604 publicó una monografía sobre “De la historia del ojo”, en su Thesoro de la Verdadera Cirugía, publicado después de su muerte.

Os dejo con Emilio el Moro