jueves, 23 de abril de 2015

La Óptica en el periodo musulmán

Aunque existen muchos apologistas en Europa y América sobre la cultura musulmana representada en los califatos de Córdoba y Bagdad, lo cierto es que hay más propaganda que verdad. Es demostrable con varios ejemplos como éste en el campo de la Óptica.

Mientras que la explicación de Ptolomeo para la reflexión era correcta, su interpretación de la refracción no es tan certera.

Los rayos desde los ojos, OM y ON, se refractan en la superficie del agua y alcanzan el objeto a lo largo de las vías MA y NB. Ptolomeo conocía que los rayos de incidencia normal no se refractan, y llegó a la conclusión de que la imagen virtual A´B´ se localiza prolongando los rayos, OM y ON, hasta que alcancen las perpendiculares, AK y BL, a través de las cuales podían verse en el aire. Este diagrama se copió por muchos de los escolares posteriores como Al-Hazen, Grosseteste, Bacon y John de Peckham, y se mantuvo como la explicación habitual hasta que fue corregida por Isaav Barrow en 1674 (Lectiones opticae et geometricae, Londres, 1674).

Sin embargo, el sistema óptico del ojo no se entendía entre los griegos y romanos clásicos, en parte debido a su conocimiento primitivo de la refracción y parcialmente debido a los puntos de vista erróneos del proceso de la visión donde se admitía la hipótesis de Pitágoras sobre la emanación de la visión y que ya he comentado en volúmenes anteriores.

Los escritos del periodo árabe o musulmán sólo sirvió para mantener y llevar los conocimientos de los clásicos hasta el Renacimiento europeo. La mayoría de sus intelectuales sólo se ocuparon esencialmente de organizar y sistematizar los conocimientos clásicos y prácticamente no añadieron nada nuevo fundamental. Sin embargo pueden realizarse dos excepciones en el campo de la óptica. Al-Hazem (965-1043?), nacido en Basra y que vivió en El Cairo escribió El Libro de la óptica y De Luce; donde, familiarizado con el fenómeno de la reflexión, realizó experimentos con espejos planos, esférico y cilíndricos, además demostró que las leyes de Ptolomeo sólo era cierta para pequeños ángulos. Sin embargo, de mayor importancia fue su teoría sobre la naturaleza de la luz en desacuerdo con la teoría de la emanación, y adoptó la aristotélica de que los rayos viajaban hacia los ojos desde los objetos. Los otros fueron Avicena y Averroes (1126-98), también cordobés como Séneca, que propuso a la retina como el foto-receptor del ojo y que no se admitió hasta tiempos de Platter y Kepler.

Estas contribuciones no estimularon una revolución inmediata de la óptica oftálmica. Como los griegos los eruditos árabes conocían las leyes de la reflexión pero la escasez de sus conocimientos en dióptria les impidió realizar una explicación correcta del sistema refractivo del ojo. Por ejemplo, sus diagramas sólo tratan con rayos perpendiculares donde se comparaba al ojo con una cámara oscura, por aquella época un fenómeno bien conocido, donde no se producía refracción.

Os dejo con D. Antonio y este martinete cristiano


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