domingo, 13 de septiembre de 2015

La crisis del "pacifismo" cristiano ante los llamados "refugiados" musulmanes

Hoy, como suelo hacer bastantes domingos, me he reunido con mi familia para desayunar en una cafetería céntrica de Sevilla. Después suelo acompañar a mi madre a misa en una iglesia cercana.
Tenía un cierto interés en ver como la diócesis trataba el tema de la invasión islámica que sufre Europa. Por desgracia no me defraudó. Aprovechando el evangelio de hoy, toda la colecta iría dirigida a los "refugiados" exhortándonos a dárselo todo, incluso que negáramos nuestras obligaciones, de mantener a nuestras familias, con el ejemplo del que tiene los bolsillos llenos y le dice al que le pide "Dios te ampare" en vez de socorrerlo.
Ya que somos Asamblea, reflexiono y escribo públicamente.
Esta misma diócesis fue la que NO estuvo cuando protestamos públicamente en la Plaza Nueva contra el aborto y ahora nos pide para aquellos que le cortan el cuello a los cristianos o que colaboran permitiéndolo.
Todos hemos visto vídeos y reportajes televisivos donde estos "pobrecitos pacíficos" arrojaron al mar a cristianos, (los mismos que permitieron el vil asesinato de cristianos por el mero hecho de serlo en sus países) rechazan los alimentos que se les ofrece porque vienen en cajas con una cruz, etc. Yo he presenciado en TV como uno de estas personas, buenísimas, al llegar a tierra exclama al-lahu-ákbar, nada de gracias o cualquier forma de cortesía, no, nada de eso, sino que me ofende en mi propia casa.
Por otro lado, parece que la diócesis de Sevilla pretende que olvidemos a los teólogos de la escuela de Salamanca respecto a la "guerra justa", como modo de defensa ante la invasión musulmana, (98% varones en edad militar) y al mismo tiempo a un padre de la Iglesia como es San Agustín y que dijo estas palabras: "si la religión cristiana prohibiera totalmente las guerras se les hubiese ordenado dejar las armas". 
Una cosa es que la Iglesia sea pacífica y otra es que se convierta en "pacifista". Las dos cosas pueden ser parecidas pero no son lo mismo y hay unas diferencias claras.
Mientras que el hombre pacífico es una persona que no usa la violencia y no fomenta conflictos, el pacifismo es un movimiento político que fomenta conflictos y muy a menudo la discordia llegando, paradójicamente, a la guerra como manera de frenar a los que quieren defenderse. 
La pregunta es ¿de qué lado está el Papa Francisco?, dado que el obispo de Hungría calificaba la crisis de los refugiados como una auténtica invasión, y el de Mosul ya nos advertía, son las voces discordantes con las posturas de "pacifismo" de la alta curia romana y del Arzobispado de Sevilla. 
No, NO quiero darle la razón a E. Canetti y considerar al cristianismo como una "masa de fuga".
En el próximo comentaré lo que me dicen los teólogos españoles de la escuela de Salamanca.

Os dejo con esta milonga del niño de la huerta.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

AGUSTÍN DE ROJAS Y EL IDIOMA ESPAÑOL

En todos los idiomas evolucionados es frecuente el "jugar" con las palabras y el español no es la excepción, es más, es considerado como el idioma más evolucionado a este respecto.
Es el caso de lo atribuido a Dª Isabel cuando acompañaba a su marido Dª, Fernando en una campaña de la que no estaba convencida. Así nos lo cuenta Agustín de Rojas en su obra la pícara Justina (1605).

La prudentísima reina doña Isabel, prez y honor de los dos reinos, queriendo persuadir al rey don Fernando que cierta derrota y jornada que intentaba era tan en contra su gusto cuan contra el buen acierto, volvió los ojos a unas malvas que estaban en el camino, y mirándolas, le dijo: "Señor, si el camino donde están malvas, y no otra cosa, nos hubiera de hablar en esta ocasión a vos y a mí, ¿de qué tratara?  Respondió el rey: "Vos lo diréis, señora".  Entonces dijo la reina: "Claro es que el camino donde solas las malvas sirvieran de lengua no supieran en esta ocasión deciros a mí ni a vos otra cosa sino mal vas". Volvió la rienda el prudentísimo monarca, y sonriéndose, dijo a su Isabela: "No entendí que las malvas sabían hablar tan a propósito y tan bien". La reina, echando el sello a su prudentísimo discurso dijo: "No es espantéis, señor, de que las malvas hablen porque los yerros de los reyes, como son personas tan públicas y comunes, por secretos que sean, las piedras los murmuran y las malvas lo pregonan".

A bad English translation would be:
In all languages evolved often the "play" with words and Spanish is no exception, it is more is considered the most advanced language in this regard. If it is attributable to Ms. Isabel when she accompanied her husband Ms Fernando in a campaign that was not convinced. So Augustin de Rojas tells us in his book "the mischievous Justina" (1605).
The most prudent Queen Isabella, prez and honor of the two kingdoms, trying to persuade the King Ferdinand that some day defeat and tried was so against her how success against good taste, she turned his eyes to some hollyhocks that were in the way, and looking at them, She said, "Lord, if the road where they are mauve, and nothing else, we would have to speak on this occasion to you and me, What treat? King said "You will say what, ma'am." Then the queen said: It is clear that the way in which you alone serve as language mallows not know this time to tell me or anything but you're wrong". etc.
Logically is lost in the translation game marked bold words, between a flower and a bad decision,

Os dejo con la gran Lola Flores: